
Conducir un Todoterreno es una verdadera experiencia gracias a que estos coches permiten adentrarse en parajes que sería imposible con otro tipo de vehículos. Los todo terreno son ideales para atravesar bosques, montañas y circular por los caminos más insospechados sorteando desniveles, ríos y cualquier otro fenómeno de la naturaleza sin el temor de no poder continuar y quedarse en el intento.
Pero la otra cara de estos coches es la de las trabas legales que existen para poder disfrutar de ellos por ciertas regiones. La circulación por los caminos dentro de cada comunidad es competencia de éstas por lo que no en todas las autonomías está regulado de la misma manera. Conocer la legislación específica del lugar por el que se va a realizar la marcha será una información muy útil y con la que se puede evitar incumplir algunas normas que pueden jugar una mala pasada a los conductores más despistados.
No hace falta circular con todas las leyes bajo el brazo, será suficiente con estar al corriente de los datos más relevantes sobre todo en lo que se refiere a la limitación tanto de velocidad como de vehículos así como si está permitido o no la circulación por ciertas zonas que pudieran estar protegidas o el paso por vías pecuniarias.
Además conviene ser consciente que en determinadas épocas del año la ley también puede poner ciertas restricciones al paso de los todoterrenos por el campo, sobre todo en verano que debido a los incendios forestales se extreman las precauciones y puede que afecten al uso de los 4x4.
Conducción responsable
Los todoterreno son vehículos muy voluminosos y de grandes dimensiones que ofrecen una alta protección pero conviene ser conscientes de lo que se lleva entre las manos y no hay que abusar del exceso de confianza. Existen una serie de pautas a parte de las normas básicas de conducción, que son muy recomendables si se quiere hacer gala de ser un conductor responsable que cumple con todas las normas legales y cívicas.
- Mantener el medio ambiente:
- es fundamental, debe conservarse el entorno en las mismas condiciones en las que se encontró y evitar todos aquellos actos que lo amenacen o puedan suponer un deterioro para la naturaleza. Hay que seguir los caminos y rutas ya marcados, circular por los carriles que estén habilitados no pudiendo abrir otros caminos nuevos o que irrumpan en la vegetación.
- La limpieza es otra de las máximas que hay que tener en cuenta, no arrojar ningún objeto o desperdicio por las ventanillas ni lavar el coche en el campo son ciertos hábitos que hasta hace no mucho tiempo eran habituales pero que a día de hoy están penalizados.
- Respetar a los animales:
- No hay que olvidar que el entorno natural que se atraviesa con el coche es el hábitat de las especies que allí se encuentran y que por tanto hay que ser especialmente cautos para no cometer ningún atropello. Las luces largas y de cruce que se dan con el coche pueden deslumbrar a los animales y paralizarlos, además siempre se les debe ceder el paso.
Ley de Montes
Hasta ahora no existe un criterio que armonice los diferentes criterios a la hora de denominar algunos términos como son los caminos rurales, las carreteras, las pistas forestales etc. La Ley de Montes es uno de los obstáculos con los que se pueden topar los aficionados a circular por zonas rurales.
Es cierto que algunas comunidades son más permisivas respecto a dicha ley, en cualquier caso, la consejería de medio ambiente puede facilitar las particularidades con las que legisla cada Comunidad Autónoma su competencia sobre los caminos dentro de su territorio.
La tabla que se muestra a continuación resume algunos de los datos más relevantes que conviene tener en cuenta:
DATOS POR CC.AA