
Por lo que respecta a los ciclistas, éstos son en muchos casos los propios causantes de sus accidentes, pero a su vez son los más perjudicados por los mismos, ya que son absolutamente vulnerables ya que no tienen ningún elemento de seguridad que les proteja. Pero sin duda, hay que considerar que en muchos casos, la bicicleta es el primer contacto que se tiene con la circulación vial, y por lo tanto es necesario que se tengan desde un principio buenos hábitos de circulación.
Circular con bicicletas cuyos frenos están en mal estado, circular en paralelo, circular de noche sin utilizar elementos de iluminación o reflectantes, no circular por los arcenes, no usar casco, son algunas de las causas por las que se producen los accidentes.
Por ello, es necesario insistir en que los ciclistas hagan uso del casco en sus desplazamientos, utilicen en la medida de su existencia las pistas reservadas para su circulación o circulen por el arcén, usen elementos reflectantes y cumplan con las normas de circulación.
Unos consejos si se circula con la bicicleta:
- Si circulas por la noche, debes usar una luz frontal, sin dudarlo. Lo exigen las normas de tráfico, de todas maneras. Incluso para circular de día, una luz blanca brillante intermitente te puede hacer más visible para los conductores.
- Consigue un timbre o una bocina y úsalos siempre que veas un coche que se aproxime (o esté esperando) enfrente de ti y a tu derecha. Si no tienes una bocina, grita "¡eh!".
- No pares en el ángulo muerto.
- NUNCA adelantes a un coche por la derecha.
- No circules por la acera. Cuando sales de la acera para cruzar la calle eres invisible para los conductores.
- Es obligatorio llevar elementos reflectantes de noche, pero no es mala idea llevarlos también de día.
- Consigue una luz trasera. Si circulas de noche, deberías usar una luz trasera intermitente, sin dudarlo
- Escoge calles anchas y con tráfico lento.
- Circula como si fueras invisible