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Amaxofobia: Miedo a conducir

Amaxofobia“Sólo de pensar que tengo que conducir me pongo nervios@”, “Desde el accidente que tuve, me siento incapaz de coger el coche”, “Noto como estoy perdiendo facultades y me resulta incómodo conducir”, “¿Por qué me bloqueo al estar al volante?”. Pensamientos como estos se refieren a un problema mucho más habitual de lo que nos podría parecer. En el argot profesional se le llama “Amaxofobia”, que significa fobia a conducir

En los principios de la psicología cognitivo conductual el miedo a conducir es el resultado de un proceso en el que la persona percibe el tráfico cómo una amenaza, percibe a los demás conductores cómo peligrosos y se siente incapaz de afrontar el reto de conducir.

Como fobia, significa un miedo injustificado ante situaciones u objetos que no son peligrosos en si mismos y que no producen miedo en las demás personas. Dentro de las distintas fobias, la podemos englobar en el grupo de los miedos asociados a los medios de transporte (fobia a volar, a tomar el metro…). En su grado más extremo o paralizante, estaría relacionada con la agorafobia, esto es, un miedo incontrolable ante situaciones en las que no existe un amparo concreto si nos ocurre algún problema de salud.

Un problema que afecta a más del 30% de los conductores españoles en diferentes grados, según el estudio del Instituto MAPFRE de Seguridad Vial, y dentro de este colectivo, un 75% son mujeres.

¿Cuáles son las principales causas?

Existen muchas causas que pueden generar fobia a conducir, pero las mayoritarias podrían ser haber sufrido un accidente de tráfico, haber sufrido un ataque de pánico al volante o alto nivel de ansiedad en situaciones de las que no se pueda escapar fácilmente, no haber alcanzado suficiente pericia al volante o incluso no haber conducido al obtener la licencia .

Además, el acto de conducir supone manejar un alto número de estímulos al mismo tiempo: el manejo de una máquina compleja como es un coche en el que hay que coordinar pies y manos para los diferentes mandos, tener mucha atención en los espejos y señales acústicas para saber que hacen los vehículos que circulan con nosotros, estar pendientes de las diferentes señales que existen en la vía, controlar la velocidad que llevamos, aumentar la atención ante situaciones climatológicas desfavorables,... a lo que habría que sumarle la responsabilidad que nos puede suponer llevar a otros pasajeros o pensar que nuestra vida se pone en peligro. En definitiva, un sin fin de circunstancias que hacen de conducir un acto sumamente estresante.

Amaxofobia: Conductor y ocupantes

Miedo a conducirSiempre que hablamos de amaxofobia o miedo patológico a la conducción se hace pensando en el usuario final, en el conductor que por una u otra causa siente miedo irracional a ponerse a los mandos de un vehículo y emprender un trayecto, ya sea de forma general o bajo ciertos condicionantes específicos como la noche, la lluvia o la circulación por autopistas, por citar algunos ejemplos. Sin embargo, hay casos en los que ni siquiera el más voluntarioso de los conductores aquejados de amaxofobia, es capaz de afrontar su miedo a la conducción en solitario.

Una de las formas más sencillas de comprobar cuánta tensión nos produce el conducir la podemos observar ante la actitud de ciertos conductores al producirse un atasco; se pierden los nervios y el respeto hacia los demás emitiendo toda clase de improperios e incluso llegando a la confrontación física.

Uno de los grandes problemas al que se puede enfrentar el futuro conductor es el miedo a no saber cómo reaccionar ante determinadas situaciones que le hacen sentirse tremendamente inseguro. Sin embargo, hay que saber diferenciar estos momentos de inseguridad de la verdadera amaxofobia, esa que hace que el conductor abandone el permiso de conducir tras convencerse de que conducir no está hecho para él, con todos los problemas de pérdida de la autoestima que esta decisión puede conllevar.

Otra forma de comprobarlo la podemos encontrar en los conductores noveles o con poca experiencia volante, los cuales aún están aprendiendo a dominar el vehículo sin tener el acto automatizado y pueden notar como al terminar de conducir el nivel de tensión muscular es enorme encontrándose fatigados. Obtener el carnet de conducir no supone más que el primer paso a la hora de aprender a manejar un vehículo. Los sentimientos de “ser manejado” por el coche más que tenerlo bajo nuestro control pueden ser frecuentes. Por ello, muchas personas tardan más tiempo del habitual en superar esta fase y los que no lo consiguen son fuertes candidatos a sufrir amaxofobia.

Pero no son los conductores faltos de experiencia los únicos que pueden sufrir amaxofobia. El miedo a la conducción es cada vez más habitual en conductores con muchos años de conducción y kilometraje, que les puede sobrevenir por múltiples causas: haber vivido un episodio traumático como una colisión, sufrir estrés continuado o trastornos de ansiedad, entre otros, son situaciones que pueden actuar como desencadenante del miedo a conducir.

Cabe destacar el alto grado de incomprensión que sufren las personas con fobia a conducir. Para muchos conductores, el manejar un vehículo no supone mayor problema que las tensiones asociadas a los factores externos y el considerar que los demás pueden ser incapaces de conducir, o hacerlo con miedo, está fuera de su percepción. Este hecho supone un problema añadido para las personas con fobia a conducir ya que dicha incomprensión puede acabar mermando su autoestima.

¿Cuáles son las principales vías que producen temor?

Conductor amaxofobiaEn general podemos destacar vías en las que no se pueda ejecutar una respuesta de huída en caso de sentir angustia, como las autovíaso grandes avenidas, el ir a cierta velocidad (por encima de los 100km/h) o el circular por carreteras sin arcén.

También hay que destacar las vías desconocidas para la persona, ya que le generan mucha incertidumbre. Por último, no hay que olvidarse de los viaductos o puentes, los túneles y las pendientes pronunciadas, donde puede existir combinación de la fobia a conducir con otras fobias.

Tratamientos y tiempo necesario para volver conducir

Debido a que la casuística del miedo a conducir es tan amplia y variada, es complicado establecer un tiempo medio. Además, para muchos casos, sería necesaria la combinación de tratamientos multidisciplinares, lo que a veces no está al alcance de todas las personas. Por mencionar algunos ejemplos, podría darse el caso de una persona que haya sufrido un momento puntual de ansiedad súbita producida por una sobrecarga de estrés y en tan sólo 3 ó 4 meses podría recuperar la normalidad de la conducción.

En cambio, un caso en el que la persona no haya conducido desde la obtención del permiso y haya abandonado la conducción durante 10 años, necesitará un tratamiento combinado de terapia psicológica y autoescuela del orden de 6 meses a 1 año.

Desde la Escuela CEA de Conducción se ofrecen formaciones basadas en este tratamiento como: Curso terapéutico de conducción en simulador y Curso terapéutico de conducción preventiva en circuito.

Además desde la Fundación CEAgracias a una subvención de la DGT, se organizan cursos terapéuticos gratuitos para que víctimas de accidentes de tráfico puedan superar esta fobia. Esta iniciativa fue premiada por la plataforma Ponle Freno como "Mejor Acción en Seguridad Vial". 

Como en otros trastornos fóbicos la respuesta de huida-evitación produce en el sujeto una sensación de alivio de la ansiedad, que se mantiene por refuerzo negativo. Esta respuesta llega a ser tan poderosa que se vive cómo la única posible para hacer frente al problema. Por este motivo esta fobia requiere un múltiple abordaje:

  • Modificar las ideas sobre la amenaza del tráfico y los demás conductores.
  • Cambiar la autopercepción de competencia por parte de la persona.
  • Suprimir y evitar la respuesta de huida en el tráfico.

Cursos AmaxofobiaEn un primer momento, se analizan las ideas y expectativas que la persona tiene sobre el tráfico y sobre su capacidad para afrontar las dificultades que éste presenta. Este trabajo intenta modificar aquellos pensamientos ansiógenos que dificultan la terapia de exposición.

En el tratamiento de exposición se realiza en tres etapas, claramente diferenciadas:

En la primera, se utiliza un vehículo adaptado, que permite en una situación controlada iniciar la exposición del sujeto al tráfico y mejorar sus habilidades cómo conductor, cuando así sea necesario. De esta manera se vuelve a habituar al conductor a las situaciones temidas, jerarquizándolas, según una creciente dificultad.

En la segunda el paciente ya ha adquirido estrategias para soportar y reducir su ansiedad. Es en esta fase cuando el sujeto, acompañado del terapeuta, circula con su propio vehículo afrontándole tráfico y sus dificultades.

En la tercera, el cliente comienza a circular en solitario mientras el terapeuta, en otro automóvil, consigue que le siga. Posteriormente intercambian sus posiciones Para poder evaluar su habituación al tráfico.

El objetivo final es que el sujeto, tras una exposición gradual, sea capaz de desarrollar una autoexposición de manera controlada y autónoma. Para ello se le diseña un programa centrado en sus desplazamientos cotidianos, adaptado a sus necesidades. Se realiza un seguimiento a los tres, a los seis meses y al año de finalizar el tratamiento.

Preguntas frecuentes:

El entorno, como la familia, ¿puede ayudar al conductor a superar su miedo?: Si existe en el entorno del conductor con miedo alguna persona con sensibilidad hacia su problema y que le pueda brindar apoyo y motivación, podría ser de buena ayuda. El problema es que de forma habitual, las personas cercanas al conductor/a con miedo, no suelen entender el problema y tienden a perder los nervios, lo que puede perjudicar al conductor/a.

¿Hasta qué punto se pone en riesgo la seguridad de los demás si sales a la carretera con miedo?: El problema del miedo es similar a la influencia que podrían tener otras emociones negativas como la Ira o estados como la falta de sueño. Una persona con miedo, puede estar más pendiente de las circunstancias que tienen que ver con el mismo, y no de aspectos relevantes de la conducción, lo que podría dificultar su respuesta de reacción ante una situación de riesgo.

¿Es importante reconocer el temor para empezar a asumirlo y enfrentarse a él?: Por supuesto que es necesario reconocer el miedo ya que la ansiedad funciona de forma paradójica, de forma que cuanto más tratamos de evitarla, más se manifiesta la sintomatología y viceversa. No existe otra opción para superar los miedos que enfrentarse a ellos, pero esto no tiene que ser excesivamente traumático, sino que lo haremos siempre de forma gradual, apoyados por diversos profesionales y siempre con motivación de que la persona quiere superarlo, en lugar de que se sienta obligada a hacerlo por su entorno o circunstancias. 

Conductor kamikaze: Conducir en sentido contrario a la marcha

Conductor kamikazeLa DGT denomina a estos infractores Conductores en Conducción Contraria (CCC) y en la última década han provocado una media de 130 accidentes anuales, con entre 25 y 30 muertos cada año. La mitad de los accidentes ocurrieron por la noche y un 25% bajo los efectos del alcohol; el 80% de los conductores eran varones y el 20% extranjeros. La mayoría son errores del individuo o la señalización, los suicidas son un porcentaje mínimo.

Desde CEA te contamos las diversas formas en las que se puede manifestar un homicida de la carretera y cómo evitarlo. Es un conductor que circula en sentido contrario a la marcha poniendo en riesgo su vida y la de otros automovilistas, por distintos motivos: vivir una aventura, un despiste, intención de suicidio, exceso de alcohol o drogas.

La normativa dice que los supuestos de circulación por la izquierda, en sentido contrario al estipulado en una vía de doble sentido de la circulación, tendrán la consideración de infracciones muy graves con una multa de 500 euros y 6 puntos menos en el carné de conducir.

Pero si esta conducta implica conducción temeraria, poniendo en peligro la vida del resto de vehículos, o va unida a un consumo de alcohol por encima de los límites, entrará en juego el Código Penal con castigos de seis meses hasta dos años de prisión y la prohibición de conducir vehículos a motor desde uno a seis años.

El Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (Intras) asegura que lo que ocurre en la carretera, y especialmente con los conductores que tienen conductas homicidas, tiene mucho que ver con la agresividad y violencia que se respira en esta sociedad. Existen varios tipos de conductores kamikazes:

  • El "pagado", que cobra dinero ya que su conducta se convierte en un completo espectáculo con apuestas.

  • El "desequilibrado", tiene un desajuste en su comportamiento, pudiendo hasta disfrutar de la reacción de miedo de los automovilistas con los que se cruza.

  • El "resentido" es aquel conductor que presenta una conducta antisocial o resentida, cuyo único fin es causar mal.

  • El "aburrido" supone aquellos conductores con una situación económica favorable que buscan el placer del riesgo para salir de la monotonía en la que normalmente suelen vivir.

  • El "toxicómano" es el conductor que termina circulando en sentido contrario debido a la influencia del alcohol o las drogas.

  • El conductor "erróneo", es aquel automovilistas despistado que se equivoca y entra en una autopista o autovía en contra dirección. Este caso se puede dar por una distracción de la propia persona o por la mala señalización de la carretera. Además, es en esta categoría donde se incluyen buena parte de los conductores calificados como suicidas.

  • El "imitador", es aquella persona que sigue el ejemplo de lo que ve o escucha.

  • El "violento", se convierte en "kamikaze" para adquirir o mantener notoriedad y protagonismo dentro de un grupo.

  • El "fugitivo", supone aquel conductor que realiza maniobras suicidas para huir de la policía. Es un mecanismo de autodefensa.

  • El conductor "suicida", utiliza el coche de manera premeditada para quitarse la vida sin importarles o buscando que mueran personas con ellos.

La tecnología ayuda a detectar conductores kamikazes

Sistema anti kamikazesExisten diferentes tecnologías para prevenir a estos conductores. Una de ellas la ha desarrollado la empresa ProIn, especializada en la fabricación de balizamiento y componentes para la seguridad vial. Su sistema anti kamikazes es un dispositivo capaz de detectar cuando un vehículo circula en dirección contraria a la marcha a 200 metros de distancia, avisando al conductor de la manibora realizada con un sistema luminoso, además de envío de un SMS a las autoridades o al centro de control de tráfico.

BMW también tiene un sistema de reconocimiento de señales de tráfico, a través del retrovisor interior que está equipado con una cámara delantera que vigila las señales de tráfico, y que reconoce cuando un conductor circula en sentido contrario.

Pero está claro que no solo la tecnología puede frenar a estos kamikazes, y desde CEA creemos que es necesario señalizar bien las entradas y salidas de las carreteras, y aumentar el número de agentes. Un conductor puede detectar un vehículo y alertar al 112, pero cuando es interceptado, este ya ha recorrido muchos kilómetros.

También se puede implantar un sistemas de control como el de los túneles que detectan si un vehículo entra en sentido contrario a la marcha, para que el conductor sea detenido lo antes posible, porque el riesgo está en relación con el camino recorrido.

¿Qué hacer si nos encontramos un kamikaze en la carretera?

Estos son algunos consejos que desde CEA te ofrecemos para que sepas qué hacer en caso de cruzarte con un conductor en sentido contrario:

  • Si por radio escuchas que hay un kamikaze en la carretera por la que circulas o bien te lo encuentras de frente, lo recomendable si te da tiempo, es salir de la autopista y esperar a que por radio avisen de la ausencia de peligro. Si no es posible, el siguiente paso es circular por el carril derecho dejando libre el izquierdo para que el kamikaze se pueda apartar.

  • Si lo ves llegar conecta la luz de crucey las de antiniebla, para que el vehículo que circula en sentido contrario te vea más fácilmente. Muy importante es evitar el deslumbramiento: no des ráfagas ni pongas la luz de carretera.

  • No frenes demasiado fuerte ni reduzcas la velocidad de forma brusca porque los conductores que vienen detrás podrían adelantarte sin saber el peligro con el que se van a encontrar.

  • En el caso de que el kamikaze conduzca directamente hacia tu coche, reduce la velocidad, gira a la derecha hacia el arcén y pon las luces de emergencia.

  • Una vez detectada la presencia de un vehículo conduciendo en sentido contrario, avisa en cuanto puedas a la policía o Guardia Civil.

¿Cómo saber que estamos circulando en sentido contrario?

  • Conducción sentido contrarioSi te incorporas a la autopista desde una carretera en el lado izquierdo con respecto a la autopista.

  • Si el guardarraíl central o la mediana te queda en el lado derecho.

  • Si sólo ves la parte trasera de las señales de tráfico.

  • Si no ves ningún elemento reflectante de la carretera.

¿Qué hacer en caso de circular en sentido contrario?

  • Se debe parar el coche lo más pegado al guardarraíl en cuanto te des cuenta de que estás circulando en sentido contrario. Ponerse el chaleco reflectante y abandonar el coche para ponerse a salvo. Llamar a la policía y no tratar de correr por el carril o cruzar la autopista.

  • Hay que circular lo más pegado al lado derecho y activar las luces de emergencia, cruce y antiniebla. Cuanto mejor nos vean mejor. Circular con cuidado hasta que se pueda parar.

  • No hay que tratar de dar la vuelta en plena autopista en ningún momento ni cruzar los carriles para llegar al arcén. Los vehículos por la autopista circulan a alta velocidad y podría ocasionarse un grave accidente.

Jóvenes conductores

No todos los jóvenes conducen de la misma forma, y mucho menos tienen la misma actitud al volante. Sin embargo, unas costumbres de ocio extendidas relacionadas con la conducción nocturna o el consumo de alcohol, entre otras, pueden ser factores de riesgo cuando conducen.

Jóvenes y conducción: ¿víctimas o culpables?

Joven Moto
Según algunos estudios sobre los hábitos de movilidad de los jóvenes, el 56% ha conducido sin tener carné de conducir, y la mayoría admite haber infringido las normas de tráfico en más de una ocasión.
 

Viajar en coche al extranjero

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